
¿DÓNDE ESTÁ LA LAGUNA?
Una turista, con su mapa en la mano, me preguntó el otro día: —¿dónde se encuentra la laguna que da el nombre a la ciudad?
Tuve que responderle la verdad.
Pero aquí y ahora, yo también me lo pregunto.
¿Dónde está la laguna?
La laguna de Anaga…
…donde algunas noches despejadas se reflejaba la Estrella Polar. Y otras, sin luna, brillaba la Vía Láctea en su seno.
…donde el Guañame venía a exigir el ordeño de las cabras, para luego ofrendar su leche a Achamán, a la vista del Echeyde. Pues de lo contrario, tal vez Guayota no se aplacara y saldría furioso y soltando fuegos.
…pero llegaron los extranjeros que convirtieron un lugar de paz en un cementerio. Y construyeron edificios para honrar a su dios, muerto en una cruz.
Con la cruz trajeron la muerte. Excavaron canales, plantaron árboles que chupaban el agua. Secaron la laguna.
Donde estaba la laguna, sembraron trigo. E hicieron carreteras.
Más tarde, el cemento completó la tarea. “Las inundaciones son peligrosas”, se dijo. Y con cemento se culminó la obra de los conquistadores.
Aún llueve, si bien dicen los viejos que ahora menos que antes; pero el agua ya no se queda en la laguna, corre por el barranco hacia el mar. Y se pierde.
Mientras la isla descubrió que tenía sed, y ha de beber el agua del mar.
¿Dónde está la laguna?
Búscala en el sur, repartida entre miles de piscinas para que se bañen los norteños de piel pálida enrojecida, entre cerveza y cerveza.
Bajo una mole cúbica de veinte viviendas, allí está la laguna.
O estuvo.
Cuando la isla era virgen.